Massimo e Inicka luchan en la arena del infierno, sus pollas serpentinas chocan hasta que uno explota de placer infernal.

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En el reino infernal, Massimo e Inicka, dos seres diabólicos con penes serpentinos, se enzarzan en una feroz batalla de lujuria. Sus escamas brillan mientras se retuercen y se enredan, cada uno decidido a alcanzar el clímax primero. Con movimientos sinuosos, se entrelazan, sus serpientes fálicas palpitan y ansiosas. La de Massimo se abre paso como un rayo de fuego, quemando el aire mientras los anillos de Inicka provocan y tientan, las cabezas de serpiente parpadean y ponen a prueba la determinación del otro. La habitación humea con su calor infernal, su líquido preseminal gotea como lluvia de lujuria. Mientras acarician sus penes serpentinos, la batalla se vuelve más feroz, cada embestida una declaración de victoria. El demonio que llegue primero reclamará la supremacía, y la habitación resuena con sus gemidos crecientes, cada uno un testimonio de la ardiente pasión de su competencia.