Ella grita mi nombre mientras la golpeo sin descanso, sus gemidos me instan a empujar aún más fuerte, ebrio por la cruda intensidad de nuestra lujuria insaciable.
13 milLa escena comienza con una pareja, el deseo crepita en el aire. Él la abraza con fuerza, sus cuerpos apretados, mientras la levanta sin esfuerzo. Ella envuelve sus piernas alrededor de su cintura, sus ojos fijos en los de él con una mezcla de necesidad y entrega. Él la lanza contra la pared, sus manos agarrando su carne, y empuja profundamente dentro de ella, provocando un gemido de placer y desesperación. Se mueven como uno solo, sus cuerpos resbaladizos por el sudor, mientras él cambia de ángulos, cada posición lo empuja más profundo. Ella arquea la espalda, suplicando en silencio, animándolo. Él domina, sus movimientos implacables, mientras ella se aferra a él, sus uñas clavándose en su carne. La habitación se llena con su ritmo compartido, y sus gritos se convierten en súplicas, instándolo a estirarla, a poseerla por completo. Juntos, exploran las profundidades de su pasión, perdidos en un mundo donde solo existe la intensidad de su conexión.




















