El insomnio de mi esposa se convierte en una follada a toda máquina con su jefe durante un fin de semana salvaje
11 milTitus regresa a casa tarde, exhausto, pero su esposa permanece despierta, dando vueltas en la cama. Su persistente insomnio le impide descansar mientras recorre los pasillos familiares. La desesperación lo lleva al límite, y encuentra consuelo y alivio en su cálido abrazo. Sus cuerpos chocan contra la fría encimera de la cocina, feroces y apasionados. Más tarde, el suelo de la sala es testigo de su danza primitiva, cada movimiento una súplica desesperada de conexión. Sus gemidos resuenan por la casa vacía, atravesando la noche, mientras Titus la reclama implacablemente. La noche es suya, una batalla silenciosa contra el insomnio, donde el placer es el único vencedor. El amanecer los encuentra enredados el uno en el otro, finalmente saciados, listos para afrontar un nuevo día con secretos carnales compartidos.



















